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Plomovision 24 Horas de Informacion | Revelan identidad de fósiles misteriosos encontrados en una cueva china mediante un análisis de ADN

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¿Los primeros nativos americanos? Los investigadores compararon el genoma extraído del ADN antiguo con el de otras personas de todo el mundo, tanto modernas como antiguas

(CNN) — El misterio que rodea a los fósiles humanos encontrados en una cueva de China se resolvió gracias a la secuenciación del ADN, según un nuevo estudio, y arroja luz sobre la ascendencia de los primeros habitantes de Norteamérica.

En 1989, se encontraron un hueso del muslo y parte de un cráneo en una cueva de la provincia china de Yunnan, en la zona suroeste del país.

La datación por radiocarbono realizada en 2008 en los sedimentos donde se encontraron los fósiles indicaba que tenían unos 14.000 años de antigüedad, lo que significaría que pertenecían a un periodo de tiempo en el que el Homo sapiens (el humano moderno) había emigrado a muchas partes del mundo.

El cráneo y el hueso del muslo se encontraron en la cueva del Ciervo Rojo en Yunnan, China.

Sin embargo, los rasgos primitivos de los huesos inquietaron a los científicos, que se preguntaron a qué especie humana pertenecían los fósiles.

La forma del cráneo se parecía a la de los neandertales, una población humana arcaica que desapareció hace unos 40.000 años, y parecía que el cerebro habría sido más pequeño que el de los humanos modernos.

El hallazgo de fósiles de cinco mamuts y herramientas neandertales proporciona un vistazo a la vida en la Edad de Hielo Por ello, algunos expertos en la evolución humana pensaron que el cráneo probablemente pertenecía a una población híbrida de humanos arcaicos y modernos, o quizá a una especie humana desconocida que existió junto con la nuestra. Los investigadores bautizaron al grupo con el nombre de Pueblo del Ciervo Rojo o “Red Deer People”, por el nombre de la cueva en la que se encontraron los restos.

publicidad Ahora, científicos chinos lograron extraer material genético del cráneo y secuenciaron su ADN. Los científicos descubrieron que el cráneo pertenecía a un individuo femenino, que muy probablemente era un ancestro humano directo, es decir, un Homo sapiens , y no un tipo de humano previamente desconocido.

“La técnica del ADN antiguo es una herramienta realmente poderosa”, afirmó en un comunicado de prensa Bing Su, profesor del Instituto de Zoología de Kunming, en la Academia China de Ciencias de Yunnan, que participó en la investigación. “Nos dice de forma bastante definitiva que los habitantes de la cueva del Ciervo Rojo eran humanos modernos en lugar de una especie arcaica, como los neandertales o los denisovanos, a pesar de sus características morfológicas inusuales”.

Su y sus colegas compartieron sus hallazgos en un estudio que se publicó el jueves en la revista académica Current Biology. Su análisis del genoma reveló que el individuo al que pertenecían los huesos tenía niveles de ascendencia neandertal y denisovana similares a los encontrados en los humanos modernos, lo que sugiere que no formaban parte de una población híbrida que se cruzara entre sí.

En la imagen, el cráneo desenterrado en la cueva del Ciervo Rojo, en Yunnan, China.

El ADN de los denisovanos, un grupo poco conocido de humanos arcaicos, y de los neandertales sigue vivo en algunos humanos actuales. Esto se debe a que, hace mucho tiempo, nuestros ancestros Homo sapiens se encontraron con estos grupos al extenderse por el mundo y se reprodujeron con ellos.

¿Los primeros nativos americanos? Los investigadores compararon el genoma extraído del ADN antiguo con el de otras personas de todo el mundo, tanto modernas como antiguas.

Descubrieron que los huesos pertenecían a un individuo profundamente vinculado a la ascendencia asiática oriental de los nativos americanos. Los investigadores creen que este grupo de personas viajó al norte de Siberia y luego cruzó el estrecho de Bering para convertirse en algunos de los primeros habitantes de Norteamérica.

Los primeros habitantes de Gran Bretaña tenían la piel oscura “Su genoma rellena una pieza que faltaba realmente importante en la historia general de cómo los humanos llegaron a América. Se ha trabajado mucho en la otra rama de la ascendencia de los nativos americanos, los siberianos, pero no se sabía mucho hasta este trabajo sobre los ancestros de Asia oriental de los nativos americanos. Es realmente importante comprender esta rama, ya que representa la mayor parte de la ascendencia de los nativos americanos”, dijo, por correo electrónico, Jennifer Raff, genetista y antropóloga de la Universidad de Kansas y autora del libro “Origin: A Genetic History of the Americas”.

“Sus resultados me parecen plausibles y muy interesantes. Todavía estamos tratando de averiguar la ubicación geográfica de la población inmediatamente ancestral de los Primeros Pueblos, pero este trabajo nos da algunas pistas adicionales”, añadió Raff, que no participó en la investigación.

Esta es una impresión artística del Pueblo de la Cueva del Ciervo Rojo, que vivió en Yunnan, China, hace unos 14.000 años.

Rasgos duros Pero ¿qué explica las inusuales características morfológicas de los restos?

Los investigadores describieron el genoma como de “baja cobertura”, lo que significa que no contiene suficientes detalles para ofrecer una explicación de por qué los huesos tenían un aspecto diferente al de los esqueletos humanos modernos. El suelo ácido y las condiciones cálidas y húmedas en las que se encontró el cráneo hicieron que los científicos solo pudieran recuperar el 11,3% del genoma. Era la primera vez que se secuenciaba el ADN de un fósil humano encontrado en el sur de China.

El estudio señalaba que el individuo al que pertenecían los huesos presentaba una gran diversidad genética, lo que indicaba que en el sur de Asia oriental debían coexistir varios linajes diferentes de los primeros humanos modernos durante la última Edad de Piedra. Tal vez, sugería el estudio, la región había sido un refugio durante el apogeo de la Edad de Hielo.

Darren Curnoe, investigador asociado del Instituto de Investigación del Museo Australiano de Sydney, recordó  que en 2012 publicó el primer artículo científico internacional sobre los fósiles , que describió como de “anatomía muy accidentada”.

“Conozco estos fósiles mejor que nadie. Son anatómicamente muy desconcertantes, incluso si son humanos modernos, como sugiere el ADN“, dijo, por correo electrónico, Curnoe, que no participó en el último estudio.

“¿Cómo conciliamos eso? Quizá la forma anatómica de las personas en el pasado, a lo largo de grandes escalas de tiempo, tenía mucha ‘plasticidad’ y respondía al entorno y al estilo de vida de estas primeras personas. Esto podría ser algo que hemos perdido desde que nos dedicamos a la agricultura”.

El descubrimiento en una cueva en Laos podría revelar más sobre el mayor misterio de la evolución humana El análisis del genoma de la cueva del Ciervo Rojo también podría ayudar a construir una imagen más completa de los antiguos humanos del este y el sureste de Asia, un lugar apasionante para los paleoantropólogos.

Allí se han encontrado algunas de las obras de arte rupestre más antiguas del mundo y se han descubierto restos de humanos arcaicos desconcertantes, como el hombre de Flores en Indonesia , apodado Hobbit, y el “hombre dragón”, en el norte de China. Otros hallazgos están arrojando luz sobre los enigmáticos denisovanos.

A continuación, el equipo chino espera encontrar apoyo adicional a sus hallazgos mediante la secuenciación de más ADN humano antiguo a partir de fósiles del sur de Asia oriental, especialmente aquellos que preceden a los habitantes de la cueva del Ciervo Rojo.

ADN genoma humano